MÀSCARAS
Me miro al espejo... y no soy más que el reflejo
de lo que quiero que sea y no es...
soy la esperanza dudosa,
el foco del miedo que se prende y se apaga,
soy los abrazos de los brazos míos,
soy los besos de mis labios que recibo,
soy la compañía que me acompaña,
soy el amor que me doy y me digo,
porque no hay de dos, más que ser tu propio cobijo,
sin esperar al prójimo, que quizá,
nunca llegue cuando estes asomado a la ventana... esperando su silueta...
soy los malos pasos que no se arrepienten... más soy consciente
que el tiempo acomoda y yo sin querer... desacomodo...
cuido mi interior... pero lo desnudo en un santiamén...
creyendo sin querer creer...
pero es que a veces... el corazón grita tan fuerte..
pide y no se cansa de pedir... y... es ahí cuando
se olvida lo que ha dictado la mente...
solo la fuerza puede resurgir y hacer a este corazón resistir.

